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Sep 26

Coaching Nutricional: ¿ Es un premio para ti la comida ?

En ocasiones, no somos conscientes de nuestros pensamientos. Cuántas veces, delante de algo para comer que te gusta mucho, has pensado: “hoy me lo merezco, me voy a dar un gusto”.

Como cuando estás apenada por algo y le propones a una amiga tomar un helado impresionante, o incluso cuando les dices a tus hijos: “si os coméis la verdura, os daré un helado o un dulce de postre”.

Pues sí, es así, en estos casos estamos tomando la comida como un premio, la estamos utilizando como una recompensa para canalizar nuestras emociones, cuando suele ser la “bestia negra” de la mayoría de las personas que luchan contra la báscula.

Si comiendo mejora nuestro estado de ánimo, automáticamente repetimos este comportamiento cada vez que nos sentimos mal por algo, lo que nos lleva a convertirlo en un hábito.

Otro tipo de trampa es el picoteo por estrés. Si lo hacemos constantemente, no prestamos atención a lo que comemos, y esto nos lleva a alimentarnos mal y a crearnos aún un mayor estrés.

Os preguntaréis: ¿Cómo podemos distinguir si la sensación de hambre es de verdad o simplemente emocional?

Os ayudo: si el hambre es física, la calmaremos con cualquier alimento y no tendremos sentimientos negativos, mientras que si es hambre emocional, comeremos de forma compulsiva y con cierta obsesión por determinados alimentos.

Lo que debemos hacer es aprender a comer de manera relajada, disfrutando de los alimentos y evitando excesos, teniendo nuestra mente alerta, y así conseguiremos frenar esos automatismos inconscientes que nos llevan a comer.

Empecemos a disfrutar delante del plato.

Hay que recuperar el placer de masticar, saborear, paladear, y de disfrutar los aromas, sabores y texturas.

Debemos saber también identificar las señales de hambre y de saciedad.

En definitiva, tenemos que saber recuperar el “comer para vivir” en lugar del “vivir para comer”.

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