Consejos para comer más despacio

¿Por qué comer despacio?

El primer motivo que se nos ocurre es porque de esta forma disfrutamos más nuestro plato, percibimos mejor los sabores y asociamos el momento de comer a un acto placentero, relajado. Pero, además, hay otras muchas razones para comer despacio.

Comer despacio también favorece el control de las cantidades que consumimos, porque nos permite estar más atentos a lo que ingerimos. Además, al comer más lento podemos experimentar sensación de saciedad con menos cantidad de alimento, lo cual contribuye a controlar el peso corporal.

Por otro lado, si comemos lentamente, nuestro cuerpo recibe en mejores condiciones los alimentos, sin estrés, abocado plenamente a la digestión, y así se favorece el proceso digestivo y se previenen molestias posteriores. Por lo tanto, para personas con gastritis u otros problemas gastrointestinales, es recomendable comer más lento.

Por si fuera poco, comer despacio nos permite aprovechar el acto de comer no sólo para ingresar alimentos al organismo, sino también para socializar, para despejar la cabeza del trabajo u otras preocupaciones y disfrutar de un grato momento.

Comer despacio implica realizar una comida, ya sea desayuno, almuerzo, merienda o cena, en un mínimo de 20 minutos. A ser posible, lo aconsejable sería dedicar un tiempo de al menos 30 minutos a una comida completa.

Es bueno comenzar por identificar cuánto tiempo tardamos en terminar una comida desde su inicio y, así, saber si debemos comer más despacio o si el tiempo que dedicamos a la comida es saludable.

Consejos para comer despacio:

1. Mastica bien cada bocado, intentando percibir los sabores de cada ingrediente del plato.
2. Bebe agua entre un bocado y otro.
3. Deja los cubiertos tras cada bocado sobre el plato. Este truco te permitirá dedicarle tiempo a cada bocado que ingresa en la boca y, por lo tanto, comerás más despacio.
4. Utiliza los cubiertos porque con ellos siempre comes más lentamente que si comes con la mano. Por ejemplo: si comes un bocadillo sin cubiertos lo harás más rápido que con ellos.
5. Come siempre sentado a la mesa, porque de esta forma podrás concentrarte en el ritmo al que comes y te resultará más fácil comer lentamente, mientras que si comes de pie o haciendo algo, rápidamente acabarás con lo que comes.
6. Come sin distracciones, es decir, lejos del lugar de trabajo, del ordenador, o de la tele, pues ellos desviarán tu atención, permitiéndote comer rápidamente sin que lo percibas.
7. Consume más fibra, pues los alimentos más “duros”, con mucha fibra, requieren más masticación y, por lo tanto, demoran la velocidad de ingesta.
8. Recuerda que comer despacio es de gran importancia para cuidar la salud del organismo. Por ello, ten en mente cómo lograrlo y disfrutarás de sus beneficios.

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